Hace poco más de un año prácticamente todos los fabricantes de telefonía móvil del mundo, excluyendo Apple, decidieron universalizar los cargadores de móvil eligiendo la tecnología USB como la candidata ideal para esta nueva etapa de futuro. Este gesto supone mucho más que evitar el engorro de tener cientos de cables por casa, sin saber lo que hacer con ellos, dónde guardarlos y en qué contenedor hay que tirarlos. La Unión Europea pone el techo de 2012 para que estos cargadores sean los únicos posibles para el móvil aunque ya muchos modelos, como las Blackberry, usan este tipo de adaptador eléctrico.
Ahorro con malos hábitos
En la mayoría de nuestros hogares dejamos enchufados los cargadores para los móviles aunque no los estemos cargando. Esto se debe a la comodidad y a que, la mayoría de nosotros pensamos “si no está enchufado, no consume”. Craso error. Se estima que un 12 % del consumo eléctrico en los hogares es por aparatos que no se están utilizando. Esto supone que en España, se emiten unas 400
toneladas de CO2 a la hora por aparatos que no se están utilizando.
Los actuales cargadores de móvil consumen unos 0,5 watios por hora en stand-by, sin embargo la tecnología USB reduciría este consumo a una media de 0,1 watios hora, es decir, el ahorro energéticos sería de un 80%. Esto supone una reducción de medio kilo de CO2 menos por vivienda al año, alrededor de 10.000 toneladas al año en toda España. Esto suponiendo que el número de cargadores enchufados sea el mismo, sin embargo, con la unificación los hábitos cambiarán, y es muy probable que en una casa donde habitualmente hay entre 2 y 3 cargadores enchufados pasen a uno solo.
Mejor en la industria, mejor en casa
Sin embargo, este ahorro, ciudadano por ciudadano apenas se notará. Lo más representativo de la eliminación de los múltiples cargadores será que nos quitaremos el engorro de tener un sinfín de cables para la recarga. Los cargadores, además servirán para conectar otros dispositivos, como cámaras de fotos. Si los cargadores siguen enchufados, podrían servir no sólo para los móviles, sino para otros aparatos eléctricos.
La industria mundial del móvil produce anualmente entre 51.000 y 82.000 toneladas de cargadores de móviles. Con la unificación se reducirán alrededor de 17 millones de toneladas de CO2 sólo en la producción y el transporte de los mismos. Además, sólo los productores chinos, donde se concentra el mayor número de terminales, estiman que se ahorrarán en torno a 250 millones de euros actuales.
Steve Jobs y la teoría de juegos
Con todos estos datos, ¿por qué Apple no se suma a la unificación? La explicación a esto se encuentra en la teoría de juegos concretamente en uno de los más conocidos promovido por el premio Nobel de economía John Nash. Si Apple
se une a la unificación de los cargadores, supondrá que ellos mismos tengan que venderlos, por lo que tendrán pingües beneficios. Además al no unirse, el impacto ambiental por la producción de sus propios dispositivos apenas afectará a las emisiones globales de dióxido de carbono. Por otro lado si lo hiciera, la cantidad de gases tóxicos emitidos apenas bajarían, pero sí que lo harían de manera muy notable sus ingresos económicos. Así que, aprovechando el acuerdo mundial, la compañía de la manzana decide quedarse al margen y así evitar que su bolsillo se resienta.
Por el momento, y hasta que llegue el apocalíptico 2012 hay otras empresas como Moixa Energy que están desarrollando artilugios muy interesante aprovechando la tecnología USB como hibridando las baterías y pilas tradicionales con este adaptador, como es el caso del USBCell, como ya comentamos en Movilae.
Este dispositivo abre un nuevo concepto de las pilas recargables que, como ya comentamos antes, supondrán un ahorro energético de las recargas de este tipo de baterías.
















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