11jun 11

Bélgica pone en marcha trenes alimentados con energía solar

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tunel 320x213 Bélgica pone en marcha trenes alimentados con energía solarOrgullo patrio de bandera a media hasta. Los trenes AVE son un emblema de nuestro sistema de transportes que, bienvenido Mister Marshall, hasta un representante de la Administración Obama vino a contemplar. Con el pie puesto en el andén y los micrófonos frente a frente se deshizo en elogios por la efectividad del sistema de ferrocarriles que recorren la península a alta velocidad.

Como casta política que es, no debió pagar el billete porque de haberse tenido que rascar su bolsillo, puede que para entonces los piropos ya no fueran tantos.

Con patriotismo depravado intentad besadle el morro al pájaro. Ajustando cuentas por ese precio debería estar incluido morreo con lengua de tornillo.

No voy a caer en la demagogia barata de “el Ave es para ricos” pero desde luego los “pobres” nunca verán correr el paisaje a 350 kilómetros la hora.

Nuestros representantes, esos a los que llamamos políticos, defiende el coste por alto volumen energético que exige su funcionamiento, así que nosotros, ciudadanos responsables con vocación de servicio público, vamos a sugerirle a Don Pepe Blanco, gallego de retranca con dos telediarios por delante como Ministro de Industria, una forma de ahorrar costes en la materia que además es respetuosa con el medio ambiente.

A 1500 kilómetros al norte, en territorio belga, ya están circulando los primeros trenes que utilizan energía solar para alimentar un porcentaje del suministro eléctrico necesario.

Parte de la línea ferroviaria que une París y Ámsterdam, en la zona de Amberes, ha sido dotada con un total de 16.000 paneles solares fotovoltaicos a lo largo de una superficie que supera los 50.000 metros cuadrados. Dichos paneles están localizados sobre un puente, en el techo de un túnel de 3,4 kilómetros de longitud que generan alrededor de 3,3 Mhw de electricidad al año, o lo que es lo mismo, el equivalente al consumo medio que realizan 1000 familias en un año.

El proyecto ha sido posible gracias al trabajo conjunto de Infrabel, la empresa que gestiona los trenes en el país belga, las corporaciones Enfinity y Solar Power Systems y el Gobierno de la nación, que aporta 350 euros por cada unidad de Mwh de energía producida. “Utilizando la electricidad generada en el mismo ligar, evitamos las pérdidas de energía y ahorramos los costes de transporte”, asegura Steven de Tollenaere, responsable de Enfinity.

El túnel del sol”, que así ha sido bautizado, tiene un presupuesto de 15,7 millones de euros y permite a los trenes alimentarsetunel 2 320x213 Bélgica pone en marcha trenes alimentados con energía solar únicamente de energía solar en una distancia de 10 kilómetros, prescindiendo al menos durante ese tramo de la nuclear o el gas.

Además, la energía resultante sirve también para abastecer a otros dispositivos relacionados, como la iluminación, los elementos de señalización o el sistema de calefacción de las estaciones próximas.

La iniciativa tiene un gran trasfondo medio ambiental. El túnel atraviesa una zona protegida por su especial interés ecológico y fue construida allí para evitar la tala de árboles indiscriminada. Además, según los primeros análisis,  ha conseguido reducir las emisiones contaminantes de dióxido de carbono en torno a las 2400 toneladas al año.

Pese a los datos, especialmente positivos para tratarse de una fase primaria, sus responsables buscan mejoras cuantitativas. Y es que con la cantidad de energía producida en un año “solo” se lograría dar suministro a todos los trenes de la red ferroviaria belga durante un día, aunque se estima que instalando más paneles en estaciones y otros tramos de la red, conseguirían multiplicar exponencialmente la energía producida.

Ahora, el objetivo del Gobierno belga es incentivar otros proyectos de la misma índole y para ello en los últimos tres años han reducido los costes de la generación fotovoltaica entre un 30% y un 40%, porcentajes que aumentarán aún más en 2015 y 2016.

Haciendo un balance general, las primeras impresiones son más que satisfactorias. El “túnel del sol” es la primera experiencia europea relacionada con la creación de energía verde utilización para ello infraestructuras ferroviarias de alta velocidad, aunque la iniciativa pronto será trasladada a otros países de la Unión Europea.

-Territorio británico-

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En 2012 está prevista la inauguración de la nueva estación londinense de BlackFriar, que viene a paliar en parte las insuficiencias de la tan criticada línea férrea de la capital británica.

El proyecto ha sido posible tras una infinidad de retrasos y acusaciones cruzadas de malversación fondos, aunque posiblemente y lamentándolo mucho todo acabará en el olvido una vez que los trenes comiencen a funcionar.

El techo de la nueva estación estará equipado con 4.400 paneles solares capaces de producir la mitad de la energía suficiente para el funcionamiento de la estación.

Los ingleses, pragmáticos y susceptibles de raíz, han criticado el proyecto por ubicarse en una zona con pocas horas diarias de sol, lo que a su juicio puede hacer inservible el mecanismo. Por si la presión popular no fuera suficiente, el Gobierno central, dirigido por el conservador David Cameron ha reducido significativamente las subvenciones destinadas a la producción de energía solar.

Los empresarios del sector ya se han organizado en un movimiento para intentar revertir la decisión, aludiendo que los costes de fabricación de células fotovoltaicas se ha reducido gracias a las ayudas públicas de países como Alemania, Francia y Bélgica.

Pese a todo, ni la británica ni la belga son pioneras, al menos sobre el papel. Hace unos cuantos años ya os hablábamos en Ecolosfera del proyecto del ingeniero Justin Sutton, que pretendía sustituir las vías férreas tradicionales por otras alternativas de levitación magnética que impulsarían al tren canalizando la energía generada por placas solares. Bautizado como Interstate Traveller, se llegó a realizar una prueba piloto en Michigan con buenos resultados, pero y aunque según sus responsables el proyecto sigue vivo, hasta la fecha, pasados ya más de tres años, poco más se ha sabido.