Patinum N-4, una autopista que respeta el hábitat de Sudáfrica
Si bien Sudáfrica no es uno de los grandes países desarrollados lo cierto es que quizá debamos prestar atención al desarrollo de esta ciudad en términos de ecología. Basta ver como se ha construido la autopista Patinum N-4 para entender la cuestión.
Esta ruta de 390 kilómetros conecta Warbaths con Skilpadhek, cerca de la frontera con Botsawa, y se trata de una carretera particular pues recorre un rico ecosistema de la pradera-sabana en la que viven cinco especies de importancia: el elefante, el león, el rinoceronte, el leopardo y el búfalo. Además hay que sumarle la gran variedad de especies de aves y plantas.
Para no alterar el hábitat natural de estas especies, la autopista se construyó siguiendo las directrices de la Ley de Regulaciones de Impacto en el Medio Ambiente que, entre otras cosas, tiene en cuenta factores nocivos como el ruido, el polvo y la protección de las aguas. Por otra parte, se controló la contaminación lumínica, las voladuras, los materiales y la restauración de vertederos, todo con un único fin: reducir al mínimo el impacto. Mientras que se construía, los campamentos de los trabajadores debían seguir determinados criterios ambientales y antes de comenzar la obra se identificaron plantas y árboles para que fueran replantados en el mismo sitio una vez finalizada la construcción.
El área de peaje fue un punto difícil de sortear y para que no entorpeciera el hábitat se lo construyó encima de la autopista. También se rescataros diversas especies, se diseñaron canales, de protegió un yacimiento funerario de la Edad de Hierro y se descontaminó un vertedero clandestino de amianto.

















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